Foerschler S.L.

Molinos de rodillos verticales de la casa GEBR. PFEIFFER AG

Desde hace años colaboramos con esta empresa en España, especialmente en el sector de la industria cerámica.

Los molinos de rodillos verticales de la casa PFEIFFER de Kaiserslautern tienen su principal utilización en la industria del cemento, para la molturación de la materia prima como la caliza, margas y esquistos, consiguiendo capacidades de alrededor de 600 t/h; también se utilizan para moler el carbón como combustible para los hornos rotatorios y desde hace unos años incluso para moler materiales tan duros como el clinker y obtener así el cemento Pórtland y el cemento de alto horno moliendo la escoria.

En la industria cerámica de la construcción los rendimientos requeridos son menores para moler las arcillas que servirán para la fabricación de revestimientos y pavimentos cerámicos y para la producción de tejas y ladrillos caravista.

Desde hace algún tiempo se está produciendo un cambio en esta industria, pasando de preparar las arcillas por vía húmeda a vía seca. Con la utilización del molino de rodillos verticales existe la posibilidad de secar la materia prima al mismo tiempo que se tritura, bien sea con aire caliente de escape del horno túnel o bien con el apoyo de un quemador de gas. De esta forma es posible moler las arcillas a grandísimas finuras, lo que produce finalmente una masa con la máxima calidad y homogeneización para su perfecta extrusión.

Este tipo de molino está constituido principalmente por un plato giratorio sobre el que giran tres rodillos fijados en un bastidor provisto de amortiguadores hidroneumáticos para crear la presión necesaria sobre la materia prima a moler. Las arcillas son trituradas por presión y cizallamiento, los finos producidos los arrastra una corriente de aire que pasa por un separador neumático dinámico a la cabeza del molino, separando el producto terminado del material aportado a través de las láminas de un anillo circunferencial y  precipitándolo en un filtro de mangas. Los bastos vuelven al circuito de molienda.

Con este sistema de molturación se consiguen altos rendimientos específicos con desgastes mínimos debido a que el material a triturar forma un lecho entre rodillos y plato y a que, al contrario que en los molinos pendulares, la velocidad circunferencial es inferior a 3 m/s. La aplicación del más actual estado de la técnica permite un control perfecto de temperaturas, caudales, presiones y consumos, siendo su manejo y manutención una tarea de fácil dominio. Por sus características y concepto constructivo, así como por el carenado del conjunto, apenas existen vibraciones ni se excede el límite del nivel de ruido.